Casi todas las semanas alguien nos escribe con la misma pregunta: ¿en cuánto puedo vender mi departamento? O la otra versión: ¿en cuánto lo puedo rentar?

La respuesta se llama opinión de valor. Es un servicio que ofrecemos sin costo, sin compromiso y sin que implique exclusividad. Te explicamos qué es, qué no es, y por qué no te cobramos.

Forma parte del trabajo de un asesor

Estimar el valor de una propiedad no es un extra que ofrecemos para atraer clientes. Es una de las funciones centrales del trabajo inmobiliario, y así está reconocida formalmente.

El estándar de competencia EC0110.02 del CONOCER —el organismo de la Secretaría de Educación Pública que certifica competencias laborales en México— incluye expresamente determinar el valor comercial de referencia de un inmueble entre las funciones que evalúa. Nuestro equipo está certificado en ese estándar.

Lo mencionamos porque, cuando alguien te entrega una cifra, importa saber quién la preparó y con qué método. No solo cuánto costó.

Qué es, en palabras simples

Es un documento donde te decimos en cuánto creemos que se puede vender o rentar tu propiedad hoy, y te enseñamos en qué nos basamos.

No es una corazonada ni un número que sacamos al aire. Se arma comparando tu propiedad con otras parecidas: mismo edificio si se puede, misma zona si no; metros similares, mismo número de recámaras, condiciones parecidas. Y sobre eso se hacen ajustes, porque dos departamentos iguales no valen lo mismo si uno está en planta baja y el otro en el quinto piso con vista.

Lo que recibes es un rango —no un número único— y la explicación de por qué. Un rango es más honesto: el precio final lo decide el mercado, no nosotros.

Qué NO es (y esto es importante)

Una opinión de valor no es un avalúo. Se parecen y se confunden todo el tiempo, pero sirven para cosas distintas.

El avalúo lo hace un perito valuador con registro oficial. Es un documento formal, tiene validez legal y es el que te van a pedir cuando haya de por medio un crédito hipotecario, una escrituración, un trámite fiscal, una sucesión o un juicio. Ese sí tiene costo, y tiene que hacerlo un perito, no un asesor inmobiliario.

La opinión de valor es una herramienta comercial. Te sirve para decidir: si vendo o no, a qué precio salgo, si acepto la oferta que me hicieron, si me conviene rentar en vez de vender. No sirve para el banco ni para el notario.

Conviene tener presente la diferencia: si en algún momento te presentan una opinión de valor como si tuviera validez oficial, vale la pena pedir la aclaración. Y si lo que necesitas es un avalúo, te lo decimos y te orientamos, aunque no haya operación de por medio.

Cómo la hacemos

Necesitamos poco de tu parte:

  • La dirección y, si lo tienes, el número de unidad

  • Metros de construcción según la escritura

  • Recámaras, baños y si tiene cajón de estacionamiento

  • Cuánto se paga de mantenimiento

  • Fotos, aunque sean de tu celular

Con eso ya podemos empezar. Si nos dejas verla en persona, sale mejor, porque el estado real de una propiedad no siempre se ve en las fotos.

Qué hacemos con la información que nos compartes

La usamos para preparar tu opinión de valor y para nada más. No la publicamos, no la compartimos con terceros y no la incorporamos a ninguna campaña. Si decides no continuar, puedes pedirnos que la eliminemos y lo hacemos.

Quien recibe tus datos es la persona que va a elaborar el documento, no un sistema automatizado. Y si prefieres no dar la dirección exacta de entrada, podemos hacer una primera estimación con la calle y el edificio.

Estas condiciones están descritas en nuestro aviso de privacidad. La legislación mexicana en materia de protección de datos personales te reconoce los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición —los llamados derechos ARCO—, y puedes ejercerlos escribiéndonos en cualquier momento.

Después revisamos qué se está pidiendo por propiedades comparables y, cuando tenemos el dato, qué se cerró de verdad. Esa diferencia importa mucho: el precio publicado y el precio de cierre no son el mismo número, y en Playa del Carmen la distancia entre uno y otro llega a ser considerable.

Y ajustamos por lo que sí mueve el precio en esta zona: el piso en el que está, si tiene vista, la orientación —un departamento que recibe sol de tarde se calienta y eso pesa—, el estado de las áreas comunes, cuánto se paga de mantenimiento, si el edificio tiene elevador, y qué dice el reglamento sobre rentas cortas.

Por qué no tiene costo

Lo hacemos porque es la manera en que esperamos ganarnos tu confianza y, con el tiempo, la oportunidad de representarte.

Si el número que te damos te sirve y decides vender con nosotros, ahí está nuestro negocio. Si decides no vender, o vender con alguien más, o hacerlo por tu cuenta, la opinión es tuya igual y no te debemos nada ni nos debes nada.

Preferimos decirlo con claridad: es un servicio profesional que ofrecemos sin costo porque también nos beneficia. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo.

Por qué conviene pedir más de una

Este es el punto que más nos interesa explicar, porque afecta directamente a quien vende.

Puede ocurrir que una propiedad reciba una estimación por encima de lo que el mercado está dispuesto a pagar. A veces se trata de una apreciación optimista; otras, de una forma de asegurar la representación. En cualquiera de los dos casos, el resultado es el mismo.

Lo que pasa después es predecible. La propiedad sale al mercado cara. No la ve nadie. Pasan tres meses sin una sola oferta. Entonces empiezan las llamadas para "ajustar el precio". Y se ajusta, y se vuelve a ajustar.

El problema es que para entonces la propiedad ya lleva meses publicada. Quien la ve por segunda o tercera vez asume que algo tiene, que por eso no se ha vendido. Y termina vendiéndose por debajo de lo que hubiera obtenido si hubiera salido bien valuada desde el principio.

El costo de una estimación por encima del mercado lo termina asumiendo quien vende, en tiempo y en precio final.

Por eso, cuando pidas opiniones de valor —y deberías pedir más de una—, no elijas automáticamente el número más alto. Pregunta en qué se basa. Pide ver los comparables. Quien preparó la estimación con método podrá mostrártelos sin inconveniente: son datos, no secretos.

A veces la cifra que damos es menor de la que esperabas. Preferimos tener esa conversación al principio y no dentro de seis meses.

También sirve si estás comprando

La opinión de valor no es solo para quien vende. Si estás por hacer una oferta y quieres saber si el precio que te piden tiene sentido, también la hacemos.

Es de las cosas más útiles que puede hacer un asesor y de las menos solicitadas. Mucha gente negocia el precio de una propiedad sin ninguna referencia más que su intuición y lo que le dijo el vendedor.

Cómo pedirla

Escríbenos por WhatsApp al 984 180 8944 con los datos de arriba, o mándanos un mensaje desde la página de contacto. Normalmente la tenemos lista en pocos días.

Sin costo, sin compromiso y sin quedar inscrito en ninguna lista.


La opinión de valor es un documento de referencia comercial y no constituye un avalúo ni tiene validez legal, fiscal o crediticia. Para esos efectos se requiere un avalúo elaborado por un perito valuador con registro vigente ante la autoridad correspondiente. Los valores estimados son aproximados, se basan en información disponible al momento del análisis y están sujetos a las condiciones del mercado.